Mentiruscos y Gordacas

La curiosidad juvenil nos hizo al informático y a mi ver dicha película, no podiamos juzgarla sin antes haberla visto y es evidente que la están poniendo a parir. Sin embargo, no es el morbo el único motivo que nos ha catapultado al visionado, tambien ha influido el supuesto reflejo de la juventud actual. Así que sin más premeditaciones ni remordimientos la descargué de internet y la vimos, con dos cojones. Lo primero que os puedo decir, a voz de pronto, es que nunca un título fue tan fiel pero creo que tengo varios titulos que podrían encajar mejor, como por ejemplo:

“Grupo de chavales que se drogan y follan” o “Como meter 18 desnudos y 12 escenas de sexo en 104 minutos”.  


El largometraje se centra en un grupo de adolescentes que se drogan y follan mucho. Cuando coges el hilo de lo que crees que va a ser la película, te ponen una escena con desnudos parciales e integrales, tanto de chicas como de chicos, aliñados con sexo. Cuando vuelve la trama central te has olvidado de la historia pero al ser tan predecible, no tardas en captar la situación. Sus escenas, cuando no existen desnudos ni folleteos gratuitos, son absurdas y no llevan a ningún sitio. Por momentos nos parecerá estar viendo una película porno para adolescentes pajilleros, ya que los escasos diálogos, aparte de estúpidos, poco creíbles y breves, no son más que un preámbulo para la siguiente escena de sexo; en la que se verán de dos a cuatro tetas, una raya de coca y, opcionalmente, de uno a dos culos. El majestuoso guión nos deja joyas para nicks de messengers tales como: “Cómeme las tetas, muerdeme los pezones, méteme los dedos”, “Te invito a una pasti de buen rollo”, “Mientras te la metías no has parado de mirarme el coño”, “Ay, pues nunca me habían comido el coño” , “Estoy tan gorda que no siento nada cuando me penetras”,”Metemela hasta el fondo”, “Hay que vivir la vida a tope”.

En conclusión, si quitamos las escenas de sexo blando y duro, magreos varios, chico-chica, chica-chica, chico-chico, tríos y alguna velada referencia a la zoofilia gatuna y las escenas en que se están fumando un porro, metiendo una raya, éxtasis y sustancias varias o preparándose para ello, nos queda el diálogo inicial y el final. Es decir, nada. Menkes y Albacete, directores y guionistas junto a Ángeles González-Sinde, la nueva ministra de cultura, se han lucido. Veo esta película, no como una campaña para concienciar sino como sacar dinero a costa de dar carnaza. Me indigna el repliegue publicitario que han tenido y al sector que lo han dirigido. Será una película para mayores de 18 años, pero todos sabemos que ninguna sala de cine cumple los patrones de recomendación, sin contar la ignorancia de los padres en el contenido. En la versión pirata de internet se podía apreciar como una figura adulta arrastraba fuera de la sala a siluetas más pequeñas ya avanzada la película. Pero lo que realmente me jode es que supuestamente sea un reflejo de la juventud actual, que no digo que no haya gente así, que haberlos, haylos, pero está exagerado y son una minoría. ¡Joder! dudo que esten todo el día metiendo y metiendose como los protagonistas de este engendro cinematográfico.

¿Que hemos aprendido con esta película?

Drógate como los que se drogan mucho, pero no como el que se droga demasiado, así no la palmarás, o acuéstate con todos los que quieras, pero conocidos, que no pasa nada, y en grupo es más diver.

Frases Célebres

Y me parió un policía...
Melchor Pescuezo Rivilla
(Si, ya era hora de publicar una mia)

Cockroach Night live

Vuelvo a Sevilla después de un fin de semana bastante movidito con la intención de cenar, ver un poco la televisión y acostarme temprano para mañana madrugar. Hay que empezar a preparar exámenes, con sus extraordinarios correspondientes. Mientras entretenido no me pierdo ni un solo detalle de la serie “La Chica de Ayer” escucho como la puerta de la habitación de mi compañero de piso Manolo, el vendedor de enciclopedias, se abría para dejar paso a tal ilustre persona que se disponía a evacuar los líquidos retenidos en sus vejigas o como él lo suele llamar “Echar un meo”. Cuando sale del cuarto de baño, inicia una conversación que no se alargó más de un “Eh tío, hasta mañana que tengo que madrugar”. Vuelve a su habitación donde vuelve a dirigirme una de sus más conocidas frases: “Tío, mira lo que hay en mi cuarto”.

Mi pequeño pero intenso cerebro comenzó a dar parte sobre las posibles respuestas que me podría encontrar ante tal situación, no sé: Una almeja bailando salsa, dos supermodelos peleándose en un cuadrilátero de barro, a mi casera reclamando el dinero del piso, a Patricia Conde desnuda, etc..
Pero andaba un poco equivocado, lo que me encontré fue una cucaracha del tamaño de 2 tapones de Coca Cola de 2 litros con su equivalente grosor, que no duró ni un solo asalto ya que por mucho que sobrevivan a un ataque nuclear, las zapatillas de andar por casa (también conocidas como alpargatas) son una muy efectiva arma blanca sobre estos pequeños a la par que repugnantes insectos. El crujido hizo eco en la casa muy similar a los de unos deliciosos “paninis” recién hechos. Sin un respiro alerto a Manolo sobre la existencia de otro ejemplar que trepaba sobre la pared de su habitación y que sin más premisas obtuvo la misma suerte que su familiar. Comenzamos a descartar posibles focos de reunión de las ya nombradas, descartando el cuarto de baño, el salón, las ventanas que dan a la calle, el resto de habitaciones (la de Jaime y la mía), llegando a la conclusión que las cucarachas entran por la ventana que da al patio de la comunidad y por lo tanto, a la habitación de Manolo. No se lo ha pensado dos veces, con insecticida aísla la habitación y ha decidido que hoy no duerme en su cama. Existió una tercera cucaracha que lo sorprendió mientras recogía un par de camisetas que, según él, las tenía apoyadas en el suelo y que también fue eliminada. .

Y aquí se encuentra a mi lado, desvelado, surfeando por el ocio que ofrece la televisión a estas horas de la madrugada con una duda existencial. No puede olvidar el susto y teme que alguna de ellas, aprovechando su inactividad provocada por el sueño, se haya colado por su boca y acampado sin licencias ni permisos en su sistema digestivo. Seguramente os estaréis preguntando que como me encuentro yo, ¿No?, pues os contestaré... Ando un poco sobresaltado, la verdad, se me ha levantado el estómago y es que la pésima interpretación de Ernesto Alterio en la serie hace replantearme la vida. Un consejo para los guionistas, por favor, no más frases para su personaje, que se vuelva mudo o yo que sé, echadle un poquito de imaginación, si de todas formas el final ya lo sabemos, un coma da para mucho, sorprenderme.

¿Colocao yo?

Quizás sea este el año más productivo de Los Alonsos después de todo, aunque no lo puedo decir que haya sido gracias al ensayo pues hace 2 semanas aún no sabíamos ni lo que íbamos a cantar. Podría bautizar a este año como el año en el que más adversidades hemos tenido a la hora de sacar adelante la chirigota pero también podría ser el año de las anécdotas. Unos se marchan otros llegan, las gallinas que entran por las que van saliendo, dando la bienvenida a los nuevos integrantes como Jesús Aguilar, Pote, Jesus Llorente o Pedro Eslava, que no hacen nada más que reforzar el apodo ALONSO dándole más calidad... Sea como sea, hemos vuelto un año más y con un primer premio debajo del brazo, que tampoco era tan difícil, pues eramos los únicos en categoría adulta pero eso es algo de lo que ya hablaremos otro día.

Sin más preámbulos os dejo con...

LOS COLOCAOS EN EL AYUNTAMIENTO

Presentación




Pasodobles






Cuplés



Popurrí




P.D. Agradecimientos a la página www.villadelriocordoba.com por colgar los videos de aquella jornada, espero que no le moleste que los cuelgue tambien.

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